Valparaíso, junio de 2008.
Estimados profesores:
Carrera de Cine
Universidad de Valparaíso
Ha pasado ya un año desde que renunciara a la Dirección de la Carrera de Cine, sin que haya he tenido la oportunidad de conversar con ustedes directamente. ¡Cuánto me hubiera gustado! haber dialogado unos momentos en la casa de alguno de ustedes, o en otro lugar, tal como lo hiciéramos en los días del conflicto, al fragor de una botella de vino y de una buena tallarinata (como la que hicimos en la casa de Jorge Benítez).
Las razones que puedan haber existido para no juntarnos fueron variadas según me he ido informando después: a muchos se les perdió mi teléfono celular, o le entró un virus a su computador y extraviaron mi correo. O con esto del paro y la toma no les quedó tiempo para organizar algo. Definitivamente no se pudo hacer nada.
Por ahí un profesor… que conversaba conmigo a diario antes de mi renuncia a la dirección, me decía, cuando nos topábamos en algún lugar público, sin posibilidad de evadir el encuentro, “uno de estos días nos vamos a juntar con los profesores para compartir una comida…..” Hasta la fecha, nunca me llamó.
Después de un año me pregunto ¿tan culpable fui?, Es que acaso todos los profesores de la carrera de cine piensan, que yo fui el único responsable de lo ocurrido en la carrera. Con el tiempo uno va escuchando tanta cosa como por ejemplo: “Es que era un negrero con los funcionarios”, a otros ¡es que se robó la plata!, “él lo obligaba a tomar las decisiones”….. “¡es que trataba mal a los alumnos¡” “es que nunca se la jugó por la carrera”, etc.
Cómo me hubiese gustado haber respondido a sus interrogantes, haber aclarado las situaciones que puedan haber ocurrido. Pero nada de eso me ha sido concedido. Le he pedido al actual director, en más de una oportunidad, que me cite a alguna reunión o consejo para poder explicar lo que ustedes necesiten saber. Pero nunca más he recibido noticias de la carrera y de ninguno de ustedes en particular. Excepto de 4 ustedes y de una decena de alumnos que nunca me han dejado de llamar y de darme ánimo.
El acto de mi renuncia a la dirección de la carrera lo hice para destrabar la situación que acontecía en esos momentos, sin que tuviera una sola razón para renunciar o para ser alejado de mi cargo por la autoridad. Para que se aclararan las dudas y se actuara en conciencia así lo entendieron en su momento y me lo agradecieron el decano y las autoridades del (G5).
Las mismas autoridades hoy no se explican por qué yo he sido apartado de la carrera (no se me contrató nuevamente, sin siquiera darme una clara explicación del por qué se tomó esa decisión, sin haberme sometido a sumario alguno).
Entiendo la actitud de muchos alumnos, que por diferentes razones hoy puedan abrigar animadversión contra mi persona. Pero no entiendo la actitud del profesorado de la carrera, que me conoció y que en su momento no manifestó su percepción o mi forma de actuar, si ésta fue negativa.
Me preocupa mucho que quiénes tienen por misión instruir, capacitar y formar a los jóvenes, no hayan sido capaces de evaluar y aclarar la situación de quién fuera un compañero de trabajo.
He decidido enviarles esta carta porque me he topado con algunos de ustedes que me han expresado comentarios de extrañeza ante la situación que me afecta. Otros, al verme venir en algunos lugares públicos, cambian de dirección y no me reconocen ¡ahora! Antes atravesaban de una calle a otra para saludarme o para pedirme algo. Al parecer padezco de una enfermedad contagiosa de la cual todos tratan de escapar. Estas actitudes me recuerdan lo que ocurrió en tiempos de dictadura. Y me cuesta mucho aceptarlas hoy, ya que pensé que esas prácticas habían quedado olvidadas.
Es para mí un deber ético enviarles esta carta. Creo que un año es bastante, ¿no les parece?.
Les escribo también porque deseo que ninguno de ustedes pase por lo que yo he pasado. Hace más de dos semanas que le he pedido al director de la carrera, entre otras cosas, que borre mi imagen de la entrada de la casa. Retrato pintado con spray negro en el suelo. Pido un mínimo de dignidad para con la función que me tocó asumir como director, secretario académico y profesor y, también, por la dignidad de todos los profesores que a diario transitan por ahí. ¿Por qué no se ha borrado?, ¿Cuál es la idea de mantenerlo? También me gustaría que alguien de ustedes me lo aclarara, ya que quién dirige la carrera, no lo ha hecho hasta la fecha.
Un gran abrazo a pesar de todo. Espero sus comentarios si es que creen que vale la pena que yo los conozca.
Jorge González Moya
Académico (exonerado) Carrera de cine
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¿Cómo crees que llegó esta información?
a) La envió el mismisimo JG
b) Tenemos acceso al los pc's de la carrera
c) Uno de los del noticiero ojo prohibido es masón
d) Un hacker del MESV lo mandó
MIENTRAS MÁS PARTICIPES
MÁS OPCIONES TENES DE GANAR
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A la decena de "alumnos" pro JGM que le van a servir café a extensión: Se les cita a un acto en memoria a JGM y se les otorgará el premio Jorge Gonzalez, el acto se realizará en la Plaza JGM ubicada junto a la célebre inscripción de la casita de cine (también conocida como espantacuco).
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Para los desinformados de lo que ocurrió el 2007 en carrera de Cine UV

